“La alimentación crea expectativas y muchas dudas en el manejo del cáncer, por ello los hábitos alimentarios de la persona pueden interferir positivamente en el proceso”.
La declaración la dio la nutricionista Nancy Gómez, quien agregó que “existen diferentes tipos de cáncer y el organismo de cada persona responde de manera diferente a cada uno de ellos. Estudios científicos demuestran que un buen estado nutricional definitivamente ayuda a los pacientes, con buena tolerancia al tratamiento oncológico y sus efectos secundarios”.
“Durante el proceso de esta enfermedad, los requerimientos nutricionales aumentan y son determinantes para la reparación y regeneración de tejidos, disminuyendo el riesgo de infecciones que pudieran presentarse”.
Señaló que “La propia enfermedad y sus tratamientos, como la quimioterapia y la radioterapia pueden provocar efectos secundarios diferentes en cada individuo que pudiera afectar su ingesta diaria y la absorción de ciertos nutrientes”./EF/rp