El Guaicaipuro montado sobre el Cerro Pan de Azúcar
Ubicado en uno de los puntos más altos de la capital mirandina, en el Cerro Pan de Azúcar, históricamente conocido como el Peñón de Los Teques, permanece la monumental escultura titulada “Guaicaipuro Voz de la Tierra”, obra colosal que contempla a la ciudad que este 21 de octubre celebró su 249.º aniversario.
El cronista de Los Teques, Manuel Almeida, destacó el inestimable valor patrimonial de esta estructura y del espacio geográfico que la rodea. “Fue una manifestación abstracta de Guaicaipuro, hecha en formato colosal e instalada en el Cerro Pan de Azúcar el 12 de octubre de 1974. Es un lugar sumamente interesante porque allí nace el gentilicio tequeño, pues en esta zona se encontraba la nación de Conopoima”.
Precisó que, en los orígenes del poblamiento del casco central, este sector albergaba una importante presencia indígena. Además, la escultura se alza estratégicamente orientando su mirada hacia la antigua sede de gobierno local, frente a la plaza Bolívar de Los Teques.

Varias intervenciones
El cronista resaltó además la trayectoria del autor de la obra, el artista plástico tequeño Benito Chapellín, quien no solo plasmó la historia local a través de las artes, sino que fue un ferviente defensor de la memoria originaria.
A lo largo del tiempo, la estatua y sus alrededores han sido objeto de diversas intervenciones. En los años 2000 y 2007 se adecuaron sus placas y el pedestal, mientras que en años posteriores se ejecutó la restauración de sus caminerías y cercados para garantizar el resguardo y disfrute recreativo de la comunidad en visitas guiadas.
Pasado milenario
Para Almeida, contemplar la estatua de Guaicaipuro desde el Cerro Pan de Azúcar invita a reencontrarse con un pasado de resistencia que se entrelaza de forma innegable con las tradiciones cotidianas. “Aunque a veces se niegue ese pasado, nosotros tenemos un pasado milenario. No importa lo que pienses o sientas, esa identidad te pertenece, te construye y te alimenta. Somos lo mejor de las culturas que confluyeron en este territorio, para darle valores, alma y fuerza a nuestro día a día”, puntualizó.