Es la opción de todos en época de crisis
Buena parte de los habitantes de los Altos Mirandinos han convertido el pan en su sustento diario; mientras que los panaderos hacen magia para estirar la harina, que en muchas oportunidades se queda corta.
Desde las 4:00 pm se empiezan a hacer las colas en los establecimientos para que los consumidores puedan adquirir el producto regulado, a fin de llevar a casa algo con qué aplacar el hambre.
“Yo compro mortadela para rellenarlo porque no tengo comida en la casa, esto me tiene que aguantar hasta la noche”, manifestó Antonio Montilla.
Franklin Castillo destacó que “llevo pan todos los días, gasto hasta Bs. 2 mil, debido a la situación del país y porque no hay qué desayunar”.
“Se informó al pueblo que llegaron toneladas de harina al puerto, no debería haber colas en las panadería. La gente se desespera también”, resaltó José Trejo.
Marbelis Arrieche contó que “hago la cola porque no consigo harina, y cuando la tengo es porque la compro cara. El pan es lo más económico que se consigue”.
“Solo nos venden dos canillas y cuando se acaban nos ofrecen 10 panes pequeños por Bs. 500, todos los días no se tiene plata”.MV/ac/Foto: Alejandra Ávila