¿Quién no disfrutó de las aventuras de Danny Ocean (George Clooney) y su pandilla en la saga de Ocean’s Eleven (2001)? En su momento, la película original y Ocean’s Twelve (2004) y Ocean’s Thirteen (2007) tuvieron una gran receptividad en taquilla.
Diecisiete años después de la primera entrega, dirigida por Steven Soderbergh, y en perfecta sincronía con el Movimiento Me Too, llega la historia de Debbie Ocean (Sandra Bullock), la hermana de Danny de la que nunca habló a lo largo de seis años, pero con sus mismas mañas.
La diferencia es que la protagonista de esta trama tiene más motivos que su predecesor para llevar a cabo su plan. Sin el más mínimo vestigio de remordimiento por los delitos que cometió en el pasado y sin ninguna intención de reincorporarse honestamente a la sociedad, la criminal repite la misma fórmula de su familiar con un doble propósito: robar el collar Toussaint, de Cartier, valorado en 150 millones de dólares en la Met Gala de Nueva York y vengarse del responsable de que haya pagado casi seis años de prisión.
El Universal /