Familias de la zona B del 23 de Enero observan con temor la llegada de las lluvias, ya que varios taludes amenazan con destruir sus viviendas.La semana pasada un derrumbe se llevó parte de una casa, mientras que otro cerro se encuentra a punto de colapsar y afectar a 11 familias.
Irene Lizarraga sufrió en carne propia los embates de la naturaleza. “El talud destruyó dos habitaciones el sábado por la tarde, en la casa habitan tres niños, dos adultos y un adolescente”.
Reveló que hace año y medio los bomberos emitieron un informe, a través del cual decretaron inhabitable el sector. “En la Casa del Pueblo nos recomendaron que buscáramos un lugar y ellos nos construían la vivienda, pero no tenemos ni idea de dónde comprar ese terreno”.
Trabas de Fundacomunal
Yanet Díaz, vocera del consejo comunal, informó que han introducido innumerables proyectos en diversos entes para que construyan las pantallas atirantadas, pero ha sido en vano
“El muro principal lleva más de 10 años en ese estado. Ya perdimos la cuenta de los planes que hemos llevado y nadie nos da respuesta. Nos da la impresión de que los lanzan a la basura. Los árboles están que se caen; sin embargo, los bomberos nos aconsejaron no talarlos porque sus raíces son las que medio sostienen el terreno”.
Denunció que la principal traba que presentan para que se desarrollen los proyectos está en Fundacomunal. “Aún no tenemos la certificación de la nueva vocería, lo que da como resultado que las iniciativas se retrasen o nunca se concreten”.
“Las mejoras que se han hecho salieron de nuestro bolsillo. En estos momentos son cerca de 11 familias las que están bajo una amenaza latente. El llamado es a las autoridades para que atiendan cuanto antes esta comunidad”./MF/ac
Foto: Karines Sabino