05/05/15.- “Resulta alarmante y preocupante el número de policías muertos en manos de delincuentes, en lo que va de año, revelándose una guerra abierta contra estos funcionarios por parte del hampa. Esto no puede seguir pasando, el Gobierno debe tomar medidas drásticas y detener esta matanza, que por demás deja a los ciudadanos en un estado de terror”, sentencia el criminólogo Félix Perdomo, quien además se destaca como profesor de Derecho en la Universidad Bicentenaria de Aragua.
Añade que la crisis de inseguridad que azota a los policías ha generado una estampida de funcionarios, quienes se sienten desmotivados por la falta de políticas efectivas que erradiquen este flagelo.
“Ante este estado de altísima inseguridad y sin suficientes uniformados que velen por la seguridad ciudadana, nuestra sociedad será dominada por el hampa, la cual está mejor armada que cualquier policía, e inclusive portan armas de guerra que utilizan sin escrúpulos”.
Cabe destacar que Venezuela registra el mayor número de asesinatos de América Latina, donde cada 20 minutos se registra un homicidio, con un total de casi 25.000 casos por año. Más de la mitad de los policías que han sido asesinados en lo que va de año en la Gran Caracas, ha caído en hechos en los que el móvil fue el robo del arma de fuego.
Según cifras extraoficiales, 47 efectivos policiales y de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana perdieron la vida entre el 1º de enero y el 18 de abril de este año, y 27 funcionarios de distintos organismos fallecieron en hechos vinculados con este móvil.
En relación con los lugares donde ocurrieron los asesinatos, 19 se registraron en Miranda, 10 de ellos en los Altos, en un lapso de tiempo de año y medio.
Al respecto, Perdomo enfatiza que “da pena ajena lo que está ocurriendo en el país ¿Quién quiere ser policía en Venezuela? Nadie, y no porque la actividad siempre implique un riesgo, sino porque están indefensos ante la arremetida violenta y sofisticada del hampa. Además de que la misma normativa legal no los protege para que puedan actuar con mayor capacidad de respuesta en contra de los delincuentes”.
El criminólogo destaca que la impunidad reinante en el país incita al incremento de la tasa delictiva. “El Gobierno debe idear estrategias con sentido de urgencia, necesitamos un plan de seguridad de mayor contundencia, activo y abrasivo, que le ponga freno al hampa, de modo que se limpien las calles de nuestros pueblos, como ha ocurrido en Colombia y Brasil”.
De igual manera, asevera que “lo más fácil en Venezuela es ser delincuente, además de generar dinero rápido, muy pocos son castigados y las penalidades acarrean una serie de beneficios que les proporciona mayor libertad para delinquir. El mismo hecho de ser privados de libertad los beneficia, pues muchos de ellos operan desde las cárceles”.
Para concluir, Perdomo destaca que el Ejecutivo nacional tiene la obligación de reestructurar el sistema de seguridad ciudadana y brindar verdadera protección a los venezolanos.
“No es posible que no podamos andar con tranquilidad por las calles donde crecimos, por temor a ser víctimas de los hampones. Lo más preocupante es que la respuesta policial tarda en llegar, porque la vulnerabilidad se antepone ante la capacidad de ataque”.