“Hace más de año y medio que no nos traen cemento. Antes nos llegaban cerca de tres gándolas cargadas y vendíamos sin inconvenientes. Esta situación nos ha convertido en un país sin materiales de construcción”, explica Lito Gómez, de la ferretería Freilet de Los Teques.La misma historia se repite en otro local de los Altos Mirandinos, donde expenden solo un saco por cliente a Bs. 70 o más; mientras que en Rústicos Ferretero Cantolago, solo venden 110 sacos en la semana, uno por persona. Las colas aquí son interminables cuando los vecinos se enteran de que el producto va a llegar, ya que comienzan a acudir desde las 3:00 am.
Asimismo, en algunas zonas de la capital mirandina se conoció que los consejos comunales venden el cemento; sin embargo, no dan mayor información sobre cómo lo obtienen y a cuánto lo ofrecen./ER/ac
Foto: Ninoska Perdomo