Es fundamental hacer la pesquisa neonatal
Tener hijos es el sueño de las parejas que se casan con ganas de formar una familia; sin embargo, a veces las cosas no salen como se espera y los pequeños vienen al mundo con algunas complicaciones de salud. A veces este tipo de situaciones pueden ser pasajeras, mientras que en otras ocasiones las patologías son complicadas, e incluso podrían acabar con la vida del niño. María Teresa Ghersy, especialista en Pediatría, explicó que existe una serie de padecimientos que se conocen como malformaciones congénitas, y otros que se denominan alteraciones metabólicas congénitas.
“Congénitas quiere decir que el niño las trae desde que se une el espermatozoide con el óvulo, se produce una alteración celular bioquímica ”. Afirmo que el último grupo está compuesto por varios males asociados al metabolismo. “Es una lista larga, te voy a explicar las más frecuentes”.
Comenzó con el hipotiroidismo congénito, que es el déficit de hormonas tiroideas, que trae como consecuencias que el infante presente problemas en el desarrollo cerebral, que se manifiestan con retardo mental. “Físicamente los síntomas son macroglosia, estreñimiento, obesidad y talla baja”.
Precisó que las manifestaciones clínicas se presentan al año de edad. “Esa es la gravedad, que si no la diagnosticamos en las primeras horas de vida, en 48 horas, incluso los primeros 10 días de nacido, va a causar daños irreversibles”. Aseguró que si la patología se descubre a tiempo, se puede tratar al bebé con dosis orales de hormonas para estimular su desarrollo normal.
Aclaró que mediante la pesquisa neonatal es que se podrá observar si hay un déficit en la tiroides. Subrayó que también se presenta la galactosemia, que es cuando el pequeño tienen resistencia a la lactosa. “Esto ocasiona daños hepáticos y convulsiones”.
Puntualizó que la leche materna se transforma en ciertos productos metabólicos que son dañinos para el organismo y por ello se generan estos ataques. “Quienes padezcan esto pueden sufrir ceguera, retardo mental y en los casos más desafortunados, la muerte”.
En cuanto a las enfermedades cromosómicas, subrayó que la más frecuente es la trisomía 21 o síndrome de Down. Resaltó que los factores que pueden influir son la edad materna, la alimentación, e incluso causas desconocidas. Asimismo, habló sobre la trisomía 13, que se conoce como síndrome de Patou, y ocurre cuando en el par 13 de cromosomas, en vez de haber 2, hay 3. “Se produce 1 caso en cada 50.000 nacidos”.
Clínicamente se manifiesta con ausencia de los ojos, convulsiones, hidrocefalia, déficit mental, alteración hepática. “Estos son niños que mueren los primeros días de nacidos”. Con respecto al síndrome de Edwards, declaró que los síntomas comunes son cardiopatía, ausencia de los ojos, convulsiones, entre otros. “Fallecen durante los primeros cinco meses de vida”.
Mencionó que otra patología frecuente es la espina bífida. “La columna vertebral se forma de manera anómala. Las membranas del cerebro y las meninges quedan expuestas junto con las raíces nerviosas, y a veces no”. “El tratamiento es quirúrgico. En la mayoría de los casos, se acompaña de hidrocefalia, circulación anómala del líquido cefalorraquídeo, por obstrucción o por sobreproducción. Eso trae como consecuencia un aumento del perímetro cefálico”. Advirtió que hay diferentes centros, como Vacusalud, en los que se pueden hacer exámenes de detección y practicar tratamientos./ac
Prevención
“En el cuidado del embarazo, sobre todo en el primer trimestre, está la clave para evitar el mayor porcentaje de estos males, a excepción de los hereditarios”. Es fundamental:
-Una buena alimentación.
-Consumir ácido fólico dos veces al día, durante los primeros tres meses.
-Tomar polivitamínicos.
– Evitar todo tipo de drogas y medicamentos.
– No consumir alcohol.
– Descartar el cigarrillo.
Por: Skarlet Nieto