Maibiri Yuliani Dávila Ramírez, de 34 años, se golpeó reiteradamente el vientre hasta ocasionar la muerte de la niña que gestaba desde hace siete meses y medio. Para justificar el hecho dijo que el embarazo fue producto de una relación ocasional y que no deseaba ser sometida al escarnio.
Sin embargo, la bebé nació viva pero en muy delicada condición debido a los golpes y a su prematuridad. Estuvo viva varios minutos. Al morir, su madre la introdujo en una bolsa plástica y la ocultó hasta que llegó la hora de ir al trabajo.
Ya en el Hospital Tipo I Rafael Rangel de Mérida, donde se desempeñaba como enfermera, se deshizo del cuerpo pero la bebé fue hallada y el hecho denunciado al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), desde donde se inició de inmediato una investigación.
La responsable fue detenida. Confesó que el crimen lo cometió en su vivienda en el sector Pie del Pueblo en la avenida Santa Bárbara de Mérida. Funcionarios entregaron el caso al Ministerio Público.