Con lágrimas en los ojos, Cristiano Ronaldo se despidió definitivamente de las Copas del Mundo tras la eliminación de Portugal ante España (1-0) en el Mundial 2026. A sus 41 años, el máximo goleador histórico de las selecciones nacionales abandonó el césped del Dallas Stadium visiblemente conmovido, cerrando con este agónico revés el capítulo más glorioso e irrepetible en la historia del fútbol portugués.