La selección española, una de las favoritas del mundial, terminó firmando un empate sin goles ante la debutante de Cabo Verde, en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta.
Desde el pitido inicial, «La Roja» asumió el control absoluto del juego, adueñándose de la pelota y manejando los tiempos a su antojo.
Sin embargo, todo ese volumen de juego y la superioridad táctica no bastaron para derribar el muro defensivo que plantaron los «Tiburones Azules», que aguantaron el tipo con un orden impecable y mucha personalidad.
La insistencia española se intensificó hasta convertirse en un auténtico asedio en el tramo final del encuentro.
España volcó todo su ataque en el área africana y generó ocasiones clarísimas para romper la igualdad, pero se topó con una actuación consagratoria del portero Vozinha, quien blindó su arco con paradas milagrosas y la complicidad de un balón al travesaño.
Con este 0-0 definitivo, Cabo Verde celebra un punto histórico en su debut absoluto en una Copa del Mundo.