Un taza de la bebida cuesta entre Bs. 15 y Bs. 35El consumidor del famoso guarapo paga en la calle por un guayoyo pequeño desde Bs. 10, Bs. 25, Bs. 30 y hasta Bs. 60 por algo más sofisticado en algún de restaurante del país; sin embargo, el caficultor solo recibe el 1,16% del valor total de estas ventas. Esto significa que sus ganancias no son tan buenas y con ello tienen pocos recursos para mejorar la producción, lo que al final desmejora la calidad del producto.
María Antonia García dijo que “me parece que está carísimo el café y el sabor ha desmejorado muchísimo. El café ya no sabe a café y debemos pagar hasta Bs. 25. Nosotros lo hacemos una vez a la cuaresma porque ya no se puede. Se convirtió en un lujo”.
El comensal Ezio Caputto indicó que antes se decía en en las casas: huele a café. “Pero ahora se debe verificar que se esté colando, porque el que están importando sabe terrible, no sabemos que estamos consumiendo”.
Fanny Polanco, trabajadora de una panadería, detalló que el café les llega semanalmente en bulto, pero desconoce el precio. “El azúcar llega una vez al mes y en el caso de la leche solo nos despachan 20 litros que se acaban en tres días. No sabe igual y por eso los clientes se quejan. Vendemos el café pequeño negro y con leche a Bs. 10 y el grande a Bs. 20 o Bs. 25. Estamos evaluando hacer un aumento pronto”.
Sobre los costos y el comercio del café, el director ejecutivo de Fedeagro, Vicente Pérez explicó que “el negocio va desde que se siembra hasta que se sirve en una taza. Esto es una cadena que abarca al productor, al industrial y al comerciante, este último es el eslabón que vende la bebida en un local. A medida que pasan los años, el negocio es menos negocio y la ganancia ha caído en un 50% aproximadamente”. Venezuela cuenta con 50 mil familias dedicadas al cultivo de este grano. /fp
Por: ERIKA ROJAS/rrdiarioavanceconsumo@gmail.com/Foto: Karinés Sabino