Grupos de derechos humanos y organizaciones indígenas de la Amazonía de Ecuador exigieron este martes al Gobierno que emprenda acciones coordinadas para atender a más de sesenta comunidades afectadas por un vertido petrolero ocurrido por la reciente rotura de dos oleoductos.
La Alianza de Organizaciones por los Derechos Humanos de Ecuador, en un comunicado, expresó su «profunda preocupación por la situación de salud de las comunidades afectadas por el derrame petrolero», que ha contaminado a dos ríos amazónicos: Napo y Coca.
Ese grupo requirió al Ministerio de Salud que coordine con la organización indígena de la zona a fin de ejecutar «acciones de intervención y respuesta».
Según información que dispone ese grupo, unos 15.800 barriles de petróleo se derramaron en el sector de San Rafael y contaminaron los afluentes cuando un socavón rompió el estatal Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) y el privado Oleoducto de Crudos Pesados en el sector de San Rafael, muy cerca del volcán Reventador.