El Gobierno nacional exigió a Trinidad y Tobago información detallada sobre un reciente derrame de hidrocarburos proveniente del país insular, así como una indemnización por sus consecuencias en las aguas, costas, ecosistemas y comunidades pesqueras venezolanas.
El canciller, Yván Gil, catalogó como “sumamente grave” no solo el vertido sino también “la falta de información” por parte del Gobierno trinitense, y aseguró que aún se desconoce el origen exacto, el volumen y el tipo de hidrocarburo liberado.