El grupo rebelde ha sido diezmado en los últimos años pero se calcula que aún tienen 8.000 combatientesLa guerrilla colombiana de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) arremetió contra el Gobierno de Juan Manuel Santos por no aceptar un cese bilateral del fuego mientras mantienen conversaciones de paz que buscan de acabar con medio siglo de conflicto armado.
A pesar de estar sentados a la mesa de negociaciones en La Habana desde hace casi dos años, las FARC y los militares colombianos continúan enfrentándose en las selvas y montañas del país. Y los rebeldes siguen haciendo ataques a la infraestructura petrolera.
Santos se resiste a aceptar la propuesta de la guerrilla de un alto el fuego porque asegura que los rebeldes podrían sacar provecho de la situación para fortalecerse militarmente y dilatar indefinidamente el proceso de paz para acabar con la guerra interna que ha dejado más de 200.000 muertos.
«Negar el cese al fuego bilateral que reclaman las víctimas del conflicto pretextando que dichas treguas son aprovechadas por las FARC para fortalecerse política y militarmente, es una forma de revictimizarlas, y una obstinación que en medio de un proceso de paz que avanza, solo puede causar perplejidad», dijo el jefe negociador de las FARC, Iván Márquez, en un comunicado.