Las complicaciones asociadas al surtido de gasolina cada vez se hacen más notorias, afectando desde el tiempo de espera para obtener el combustible, hasta la frescura de los alimentos que deben ser consumidos con rapidez, como los vegetales, frutas y hortalizas.
“Hemos tenido que reinventarnos para mantener la calidad de la mercancía, pensamos que las cosas se habían normalizado, pero la situación es muy dura porque no es solo que los productos llegan con menor durabilidad, es que la gente tampoco tiene las mismas posibilidades de antes y perdemos muchas de las cosas que se ofrecen en el local”, explicó Víctor Urdaneta, quién trabaja en una frutería del centro de Los Teques.
Añadió que “para disminuir las pérdidas lo más posible, hemos optado por encargar un menor número de los vegetales más perecederos o con menor salida. La auyama, la yuca, el ají, el cebollín la cebolla y el cilantro son algunos de los que se venden más rápido, pero por lo menos el calabacín o la lechuga no tienen la misma suerte y se pudren más rápido”.
Resaltó que los camiones que traen las verduras provienen en su mayoría de la producción del municipio o del Mercado de Coche, ubicado en Caracas.
“Tratamos de establecer un plazo de entrega intermedio, en donde los alimentos se mantengan en buen estado pero derrochando lo mínimo posible, debemos mantenernos fuertes ante los obstáculos porque esto de la gasolina debe estabilizarse de forma progresiva”, concluyó./at