06/07/16 -. En el Farmatodo de la redoma de La Matica, por ejemplo, hay pasillos en los que se logran encontrar jarabes para la tos, gotas nasales, antigripales y algunas vitaminas. Sin embargo, en la farmacia la escasez se agudiza cada vez más, pues los fármacos más demandados están desaparecidos.
Cuando las personas necesitan analgésicos, anticonceptivos o jeringas, la respuesta del empleado suele ser la misma: «No hay». Entre los fármacos más “difíciles” de hallar se encuentran los antipiréticos, anticonvulsivos, anticonceptivos, antiinflamatorios y antimicóticos.
Los pacientes con hipertensión, hiper o hipotiroidismo, cáncer, diabetes, convulsiones, lupus y sida, por ser enfermedades de tratamiento prolongado o para toda la vida, son los que sufren mayormente la escasez de medicinas.
La falta de medicamentos golpea tanto a los dueños de las farmacias, como a las personas que buscan la cura para su enfermedad o la de algún ser querido.
“Cada día la situación está más difícil. Los pacientes se molestan, nos insultan, pero no es nuestra culpa que los inventarios sean cada vez más limitados, y cada semana lleguen con precios nuevos, difíciles de adquirir para muchos”, relató la Katherine Muñoz, dueña de la farmacia de Ramo Verde. /DL/lb
Foto: William Sánchez/