A juicio de Elba García Fermín, secretaria general del Sindicato de Trabajadores de la Educación del estado Miranda, el aumento del ingreso integral es una burla para todos los sectores de la administración pública.
“El incremento del bono es una medida superficial en comparación con el aumento real del salario. Un bono no es suficiente para cubrir las necesidades básicas, lo que conlleva a una frustración enorme para el docente y, en general, para el trabajador”.
Dijo que el gremio esperaba un alza del salario mínimo, “ya que se acercan las vacaciones escolares, pero sin ese ajuste los docentes cobraremos lo mismo que hace cinco años atrás. No va a alcanzar ni para ir a dar una vuelta a la manzana”. “El sueldo mínimo es el que nos permite obtener una remuneración por concepto de vacaciones, aguinaldos y prestaciones. Una bonificación no es salario; es seguir en el abandono, desidia y frustración. Así que seguiremos en la calle, protestando pacíficamente hasta que se escuche nuestro clamor”, advirtió.