La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) ratificó este martes su voluntad de mantener las puertas abiertas al diálogo con representantes de todas las corrientes políticas e institucionales del país. La iniciativa busca consolidar a la institución eclesiástica como un actor facilitador en la búsqueda de soluciones pacíficas y consensuadas ante la realidad nacional.
El presidente de la CEV, monseñor Jesús González de Zárate, reafirmó la importancia de que la nación avance hacia la recuperación plena de la democracia. En este sentido, la dirigencia episcopal enfatizó que su rol no responde a parcialidades políticas, sino al acompañamiento al pueblo venezolano, en especial a los sectores más vulnerables. Asimismo, exhortó a los líderes de las distintas agrupaciones a deponer la confrontación estéril y atender las demandas concretas de la ciudadanía en materia democrática y económica.
La Iglesia venezolana reiteró que la construcción de una agenda común, el respeto a los derechos humanos, la vía electoral y la negociación franca constituyen los mecanismos esenciales para garantizar la estabilidad y reinstitucionalización del país a largo plazo.