Un incendio forestal registrado en el municipio portugués de Guarda ha consumido alrededor de 1.000 hectáreas y se mantiene activo a unos 20 kilómetros en línea recta de la frontera con España.
Las labores de extinción concentran a cerca de 300 efectivos, decenas de vehículos y apoyo aéreo en la zona de Rochoso e Monte Margarida. Durante las maniobras de combate de las llamas en las últimas jornadas, al menos siete bomberos han resultado heridos en distintas emergencias del país.
El país ibérico contabiliza nueve incendios en curso en su territorio nacional. Ante las condiciones meteorológicas desfavorables, el Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera mantiene en alerta máxima por riesgo de incendio a los distritos del norte y centro.
La situación coincide con los fuegos registrados en España, hacia donde Portugal ha desplazado más de un centenar de efectivos en labores de cooperación internacional.
Además, las autoridades policiales reportaron que 155 personas han sido detenidas en lo que va de año por delitos vinculados a incendios forestales.