Las cifras son tomadas de los medios de comunicación social
LEIDA OLIVEROS
El Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), es su último informe anual 2022, presentó las cifras sobre la violencia autoinfligida en Venezuela, que comprende el comportamiento suicida y las autolesiones, y explican que las mismas han disminuido según sus estadísticas e investigaciones.
El observatorio ha realizado el seguimiento de este tipo de violencia, que caracteriza los hechos, su ocurrencia y frecuencia para ofrecer una información amplia y confiable de este flagelo, y generar discusiones y reflexiones sobre la problemática que afecta al contexto nacional.

Las cifras de casos conocidos provienen del monitoreo semanal de 82 medios de comunicación y de la consulta permanente a 20 informantes que residen en diferentes partes del país.
En el 2022, estimaron una tasa promedio de 7,7 muertes por suicidio por cada 100 mil habitantes, cifra que muestra un aparente descenso en el indicador, al ser comparado con los últimos 7 años. En 2018, la tasa alcanzó su máximo nivel.
Este año han contabilizado hasta mediados de mayo 162 suicidios y 32 intentos. La falta de estadísticas públicas y las muertes de intención no determinada, que vienen creciendo en las últimas dos décadas, hacen difícil analizar el fenómeno del suicidio del que se estima un subregistro de al menos el 49% de los casos.
“Se están produciendo 1,2 suicidios al día y de mantenerse esa tendencia superaremos los casos al cierre de año, un valor superior al de los años pasados”, apunta el geógrafo Gustavo Páez, director del OVV en Mérida, quien agrega que la “violencia autoinflingida en Venezuela va fluctuando al ritmo que le imprime la crisis humanitaria”.
El investigador advierte que el suicidio es un fenómeno multifactorial en el que se combinan condiciones individuales, familiares y sociales, la tendencia este 2023, en que comienzan a verse las grietas de esa frágil mejoría económica, pudiera volver a ser al alza. /at