En esta etapa de los niños, los padres deben convertirse en maestros para enseñarlos respecto al control de esfínteres, el cual es un proceso de aprendizaje difícil y ellos necesitan del apoyo y la comprensión, para lograr cumplir su objetivo con éxito.
Para la pediatría Dra. Albanelly Velásquez, los padres deben informarse al respecto y no dejarse llevar por consideraciones familiares, sociales, entre otras, ya que cada caso es diferente.
«Una de las cosas más importantes es preguntarles repetitivamente si quieren ir al baño y explicarles a estar pendientes de esas señales. Los niños desarrollan el control de la vejiga entre los 2 y los 4 años”, explica la doctora.
Velásquez, recomienda no dejar al niño sentado en el vaso por largo tiempo, eso puede llevarlo a resistirse al entrenamiento. El uso del pañal no dificulta el aprendizaje. Los elogios y el uso de premios ayudan mucho, mientras que reducir la ingesta de líquidos no es conveniente.
Entre las señales que indican que el niño está listo, resaltan: seguir instrucciones, imita, tiene madurez emocional, independencia, expresa interés por ir al baño, le molesta el pañal mojado o pide el vaso.
La pediatra comenta que al tratar de entrenar a un niño que no está listo trae consecuencias, “ya que se ve forzado a obedecer, puede retener sus heces y crear problemas de estreñimiento, los padres al verse frustrados pueden recurrir al maltrato”.
“Controlar esfínteres no es una competencia, se da por pasos, con éxitos y fallas, incluso una vez logrado el control, es normal que mojen ocasionalmente en la noche la cama hasta controlar completamente alrededor de los 5 años”, explica.
La pediatría Velásquez considera que este tema es de gran interés para los padres, que si desean contactarla, la pueden visitar en avenida Bermúdez torre Royal piso 2 OFC 21./LO.