La emergencia en Venezuela ya no solo se mide por los más de 4.300 fallecidos que dejaron los terremotos del pasado 24 de junio, sino por las secuelas psicológicas que empiezan a manifestarse tras el shock inicial.
Christian Melo, psicólogo de los Bomberos del estado Miranda, explicó que el duelo actual es una respuesta natural a la pérdida, pero insistió en que debe atenderse de inmediato para evitar que derive en conductas de riesgo o dependencias severas.
Con la frase «está bien no estar bien», el psicólogo y magíster indicó que la clave para frenar el impacto psicológico está en intentar recuperar el control a través de la rutina más básica.
“Hay un sentimiento de culpa por diversos motivos y un duelo que debe ser tratado, porque hay que recalcar que está bien el no estar bien y darse el permiso de vivir las pérdidas e ir regresando a las rutinas. Llorar lo que sea necesario”, apuntó.
Destacó que esto implica mantener la alimentación a la hora, la hidratación y el aseo personal, una recomendación que se extiende incluso a las personas alojadas en refugios.
Enfatizó que es necesario alejarse de la sobreexposición a contenidos trágicos en redes sociales y frenar la tendencia a hablar del trauma de forma repetitiva, ya que esto último solo consigue mantener al organismo en un estado de alerta constante. Por otra parte, el especialista destacó la necesidad de procesar las pérdidas mediante rituales de despedida adaptados a cada creencia, como encender una vela, orar o escribir una carta si no se pudo asistir al funeral del ser querido.