Durante la emergencia humanitaria que vive el país a raíz del doblete sísmico que ocasionó grandes pérdidas de vidas humanas y dejó a parte de la población sin hogar el pasado 24 de junio, resulta fundamental garantizar que los donativos lleguen de forma directa y gratuita a los afectados.
Por ello, coordinadores y voluntarios en centros de acopio en Los Teques instan a tachar el código de barra y escribir “donado” en cada producto antes de ser entregado, evitando que estos puedan ser ingresados de nuevo en el sistema de facturación de cualquier comercio o abasto.
Marilí Taipe, voluntaria en el centro de acopio que, en alianza con estudiantes de enfermería, fisioterapia y educación de los Altos Mirandinos junto a la Librería Prensa Católica ubicada en Los Teques, explicó que aplican esta medida con acetona y marcador. «A todo le ponemos donado, porque hay personas malintencionadas y que están revendiendo los productos».
Esta realidad se repite no solo en la región mirandina, sino en múltiples centros de acopio o refugios alrededor del país donde los insumos nunca pueden llegar a los verdaderos afectados por la emergencia. El equipo de este centro entrega la ayuda directamente en la carretera vieja de Los Teques, Caracas y refugios de La Guaira para que no se desvíe, y actualmente reciben medicinas y comida de lunes a sábado desde las 9:00 a.m.