Señalan al secretario de Organización y a su esposa de dar uso personal a los productos
Un grupo de docentes denuncia que René Zapata, secretario de Organización de la Federación Venezolana de Maestros (FVM), y su esposa, Migdalia Canelón, mantienen retenidos de manera irregular en el centro de acopio que habilitaron en la sede del gremio, ubicada en la urbanización El Parque, calle Luis Correa, en Los Teques, los productos que recolectaron y que debieron ser destinados a familias damnificadas de La Guaira.
A través de un comunicado que enviaron a Avance los denunciantes expresan su preocupación porque, a cuatro meses de los dos terremotos, insumos como agua, jugos, enlatados, alimentos no perecederos, ropa, juguetes, medicamentos, artículos escolares, continúan en el lugar. Muchos de esos rubros presuntamente han sido tomados para uso personal.
Una educadora, que pidió que no se publicara su nombre por temor a represalias, manifestó que, en julio, Zapata comenzó la campaña. “Varios colegas de diferentes planteles acudimos a colaborar en la sede del sindicato, puesto que el profesor nos manifestó que nadie le quería ayudar”.
“Fue así como desde el 12 de julio nos dedicamos a recibir, clasificar y ordenar los donativos. Esto no se entregó de manera inmediata. Al terminar ese mes, Zapata nos informó que la Federación iba a cerrar por el periodo vacacional y que las donaciones las entregaría posteriormente. Esto no sucedió. En septiembre, tres meses después del doblete sísmico, un grupo de compañeros y yo asistimos a una asamblea en el sindicato y nos percatamos que las donaciones seguían en las instalaciones”, precisó.
Cajas arrumadas
Agregó que, cuando le preguntaron a la esposa del sindicalista, “ella nos comunicó que se había entregado una parte de los donativos y que estaba un vídeo en las redes sociales del profesor. Al revisar sus RRSS no se evidencia la entrega de los insumos sino de medicinas que constantemente recibe para los docentes y que el resto de la donación no se había podido entregar porque no tenía el carro operativo”.
“Le ofrecimos ayuda con un vehículo para trasladar los donativos y nos respondió que ella nos avisaba si necesitaban la ayuda porque ya tendrían cómo llevarlos”.
Contó que desde que comenzaron las actividades escolares “hemos asistido a la FVM en varias ocasiones y hemos observado que en la oficina de Zapata reposan muchas cajas de enlatados, pacas de harina y pastas y compota”.
“En la oficina principal hay una caja de productos de higiene que nosotras mismas organizamos, pero para mayor sorpresa, en una de las reuniones de docentes solicité el baño y observé toda la ropa que habíamos organizado, juguetes que hasta mis compañeras llevaron arrumados en un depósito de sillas. Ese mismo día la esposa de Zapata estaba llenando un botellón de agua con varias botellas de 1,50 litros donadas por la comunidad”, precisan en el escrito.