Esta escalada ocurre en un contexto de máxima tensión tras el bloqueo naval impuesto por Washington
El líder supremo de Irán, Mojtabá Jameneí, ratificó la determinación de su país por ejercer el control total del estrecho de Ormuz y el golfo Pérsico, calificando la presencia de Estados Unidos como la «principal causa de inestabilidad» en la zona.
Durante su mensaje por el Día del Golfo Pérsico, Jameneí lanzó una advertencia directa contra lo que llamó las «miradas codiciosas» de Occidente, asegurando que la región solo alcanzará la prosperidad cuando se ponga fin a las injerencias extranjeras, llegando incluso a sentenciar que no habrá lugar para forasteros en esas aguas, «salvo en el fondo del mar».
Esta escalada retórica ocurre en un contexto de máxima tensión tras el bloqueo naval impuesto por Washington el pasado 13 de abril, una medida que restringe el tráfico hacia puertos iraníes tras el colapso de las negociaciones diplomáticas.
Ante este escenario, Teherán ha elevado sus protestas ante la ONU, donde su embajador, Amir Saied Iravani, tildó las acciones estadounidenses de «piratería y terrorismo», denunciando que el asedio a buques comerciales constituye una violación abierta al derecho internacional y a la seguridad marítima.