La cultura venezolana permanece viva a través de aquellos artistas que se dedican a honrarla diariamente, y un ejemplo de ello es John Triviño, destacado percusionista, docente y artesano oriundo de Los Teques.
Con más de 35 años en la música, sus inicios se remontan a su época escolar, donde perteneció a una agrupación en la cual el mantenimiento exigido a los instrumentos despertó su pasión por el oficio.
Su faceta como “constructor de sonido” bajo el sello John Percusión nació hace 15 años ante la necesidad de abaratar costos y acceder a instrumentos tradicionales. Para ello, de manera autodidacta, combinó su oído musical con los conocimientos en metalmecánica heredados de su padre.
Tras confeccionar su primer tambor de calipso para los carnavales de El Callao, perfeccionó la técnica de elaboración de las piezas de percusión, estándar con el que elabora la mayoría de sus piezas afrovenezolanas y latinocaribeñas.
Más de 200 piezas vendidas
En su taller en los Altos Mirandinos suma más de 20 diseños inéditos y supera los 200 instrumentos vendidos, destacando tumbadoras, tamboras de gaita, furrucos, charrascas, el cumaco, chimbangueles y el tambor de Carrizal, creado en 2019 para las fiestas de San Juan Bautista. Elaborar una pieza le toma unos tres días, controlando desde el diseño hasta el montaje de cuero.
Perteneciente a la Red de Arte Nacional, la huella de Triviño cruza fronteras. Durante una gira en Miami entregó un cumaco al grandeliga Miguel Cabrera. Sus piezas suenan en el exterior con músicos como Gerardo Rosales (Holanda), Nené Vásquez (Alemania), Néstor Sanz y Ramón Fumero (Francia), y Luisito Quintero, Miguel Hernández y Pa’ la Parranda (EE. UU).
En Venezuela ha equipado a agrupaciones y artistas como Guaco, Cardenales del Éxito, Francisco Pacheco y su pueblo, Moncho Martínez y Los Mismos 15. Para quienes deseen conocer más detalles sobre el arte realizado por Triviño, pueden contactarlo a través de sus redes como @johnpercusion o por el número telefónico 0414-2461504.