Mejorar la calidad de vida de las personas es su norte
“La perfección no existe, no ando en busca de ella. Lo importante es hacer las cosas bien y procurar ser el mejor”. Estas fueron las palabras que marcaron pauta durante la entrevista a Jonathan Raga, un prestigioso entrenador de aerobics que con 21 años de trayectoria ha roto esquemas dentro y fuera de nuestras fronteras, en procura de brindar bienestar a las personas.
“Mi crianza se dio al principio en la carretera vieja a la altura de La California, más adelante me mudé a Lagunetica y luego a Brisas de Oriente. Desde muy chamo mi papá me llevaba a jugar fútbol en la cancha de mi comunidad, hasta que entré a un gimnasio para ganar condición física porque ese deporte lo requería”.
Estudió en la Unidad Educativa Manuel Clemente Urbaneja, luego en el liceo Julio Rosales y después en el Francisco Fajardo de Caricuao, mientras que su carrera universitaria como administrador de empresas la desarrolló entre el Cultca y la Universidad José María Vargas.
“Recuerdo que con 14 años aposté de lleno al mundo de los gimnasios porque el aerobics me enganchó, pienso que eso se debía a que me encantaba bailar y disfrutaba mucho la música. A tan solo un año de eso, comencé a dar clases y fue un reto que asumí porque quería ayudar a la gente a tener mejor calidad de vida”.
Simultáneo a sus clases de aerobics, se entusiasmó por el ballet, lo atrapó tanto que duró 13 años desarrollándolo. “Llevaba de la mano el fitness con el ballet, fue difícil, pero me sirvió de mucho lo que aprendí porque tiempo después logré fusionarlos y conseguí grandes cosas gracias a ello”.
Raga precisó que para obtener mejores resultados debía prepararse a través del estudio. A su juicio, capacitarse es algo primordial. “Considero que esto es algo que no debe tomarse a la ligera, no es cosa de pararse frente a un grupo de personas a dar clases, bailar fino y ya, sino que va mucho más allá; es necesario enseñar con responsabilidad y pleno conocimiento de lo que se hace, por eso me fui a estudiar fuera del país”.
Primero la educación
Entre los grandes logros que se apunta este promotor de la salud están las certificaciones de las que se ha hecho acreedor. Tres de ellas las obtuvo en Perú, una de la Asociación del Fitness Americano, otra de la Universidad del Fitness de Reebok, otra más de la Federación Española de Aerobic, y por último la de Functional Training System; además de un sinfín de cursos y talleres que lo han especializado en la materia.
“En Los Teques hice parte importante de mi carrera, 13 años de los 21 que tengo en esto han sido aquí. Trabajé en los gimnasios más icónicos de esta ciudad y de San Antonio de los Altos, tales como el Master Gym, Carol Gym, Flamingo, Bold Training, entre otros. En ellos coseché grandes amistades, me fascina ser muy social y leal con los verdaderos amigos”.
Jonathan se caracteriza por ser un joven muy dinámico y carismático, además de emprendedor. “Mi papá me enseñó que sin importar lo que decidiera ser en mi vida, debía ser siempre el mejor. Eso me sirvió de mucho, lo tuve y lo tengo presente cada día, al punto de que se lo estoy inculcado a mi hijo Axel Aarón, de 14 años, quién además es la luz de mis ojos y el motor de mi vida”.
Explicó que con esa premisa se trazó la meta de estar entre los grandes y que su nombre fuera respetado y reconocido. Y lo logró, se ha convertido en una referencia obligatoria en cuanto a rutinas de aerobics se refiere. Es tanto así que ha sido el impulsor de dos exitosos programas: el AeroTradicional y el Step.
Visionario de primer nivel
“Hace ocho años, después de probarlo casi todo en mi área, se me ocurrió en Puerto Ordaz fusionar mis prácticas con el ritmo de nuestra música venezolana; recuerdo que eso causó furor porque rompí el estereotipo de lo que se venía haciendo de practicarlo al son del hip-hop, trance y pop. Incluso cuando presenté esta propuesta en Argentina fue la locura, la gente disfrutó muchísimo y yo me sentía complacido de que esa idea tuviera tanta aceptación, me ayudó enormemente la experiencia que traía del ballet”.
Con temas de Reynaldo Armas y Rummy Olivo, que son por lo general bastante movidos, puso a ejercitar a más de uno. Dictaba su clase con una coreografía extraordinaria, que aparte de gustar a todos, lograba los mismos efectos y beneficios. Su éxito a este nivel lo llevó a registrar esa idea como una marca personal, al tiempo que emprendió una nueva e interesante propuesta, los Steps.
“Eso fue otra cosa que revolucionó el concepto de trabajar con banquitos en las clases de aerobics, porque no se trata de la simple rutina de subir y bajar en la plataforma una y otra vez por un lapso de tiempo, lo que se torna bastante tedioso; sino que permite hacerlo más dinámico y muy rítmico, algo coreografiado con mayor desplazamiento y alcance, cualquiera puede practicarlo y lograr sorprendentes resultados”.
Sin embargo, el crecimiento personal y profesional de este visionario no paró allí. Fundó hace siete años su propia empresa de capacitación profesional en el mundo fitness, la cual lleva por nombre JR Sport Fit CA. “Esta imperiosa necesidad surgió de mis ansías de transmitirles a los demás todos mis conocimientos, y además multiplicarlos con miras a masificar el bienestar del cuerpo, alma y mente a través del estudio porque el primer objetivo de la organización es de carácter educativo”.MS/ac/Foto: William Sánchez