Dos profesionales comparten sus experiencias y la satisfacción del deber cumplido
“Ser paramédico significa ser una persona valiente, con capacidades para enfrentar escenarios dolorosos y habilidades para resolver situaciones a veces increíbles. Entre sus cualidades debe tener gran fortaleza emocional y no caer en los momentos difíciles, que en una guardia son bastantes”.
La juventud de Milexy Rojas, no ha sido obstáculo para convertirse en una excelente profesional, con tan solo dos años de experiencia a sus 25 primaveras y muy segura al expresarse, narró que su vocación de servicio nació en una visita a los bomberos, siendo una niña de preescolar.
Desde ese día, sumado al ánimo de ayudar, ha deseado ser un rayito de esperanzas en momentos agobiantes, y adquirir herramientas para solventar este tipo de situaciones.
Aseguró que la principal responsabilidad es preservar y garantizar la vida del paciente, evitando agravar y ocasionar más daños, realizando las maniobras que sean necesarias.
Para ellos uno de los requisitos de un buen paramédico, es la empatía y la sensibilidad, “colocando siempre un límite entre lo profesional y lo personal, debe ser dinámico, ágil y con capacidad de resolución, creativo y curioso, con sed de aprendizaje y aspirando mejorar día a día”.
Atendió un parto en una ambulancia
Entre los momentos que han marcado su vida, narró sus recuerdos a Avance, en el marco de haberse celebrado este 24 de junio el Día Internacional del Paramédico.
“Te puedo contar algunas experiencias que me han marcado, como fue la atención de un parto en una ambulancia, fue algo impactante debido a que en la teoría todo es muy fácil, pero en la realidad es un gran reto, estar pendiente de tantos detalles y que todo salga bien. Gracias a Dios estaba con un compañero con más experiencia”.
Recordó con gran emoción, la vez que atendió a una adulta mayor que estaba muy decaída de salud, y durante el procedimiento, le sorprendió que la paciente tuvo fuerza para bromear. “Nos regaló una sonrisa, después de algunas visitas a su casa me obsequió un osito de peluche en forma de gratitud. Para mí, la verdad es algo muy grato y me pone un tanto sentimental”.
Dijo que, en ocasiones, una súper gracia es muy gratificantes. “A quienes desean asumir esta noble labor, les recomiendo no esperar grandes recompensas, solo abandonarse en la sencillez de la gratitud”.
Actualmente Rojas labora en Carrizal entre la Maternidad y el Servicio de Emergencias Salud de esa localidad.
17 años dedicado al oficio
Benigno Martínez, tiene 17 años de experiencia y desde hace dos años está al frente de la coordinación de Ambulancias en Emergencias Los Salias. Se emociona muchísimo cuando habla de su oficio.
“Un paramédico debe ser una persona con conocimiento teóricos-prácticos capaz de solucionar una eventualidad, ya sea accidente en casa o de tránsito, debe ser capaz de trabajar bajo presión en ambientes hostiles, lo que llamamos la hora dorada”.
Considera que este tipo de profesionales deben tener habilidades en el área de seguridad, confianza, iniciativa, resistencia al estrés, capacidad de observación, flexibilidad, adaptabilidad, integridad y compasión.
Su amor por la profesión, comenzó al oír las anécdotas de su hermano mayor, quien también es paramédico. “Siempre escuchaba sus historias, hasta que un día me dijo que si quería realizar un taller de primeros auxilios”.
A partir de ese momento, comenzó su proceso de formación, se convirtió en voluntario en Protección civil en Carrizal en el 2003, luego realizó un curso de técnico en emergencias médicas en el grupo Bace en el 2006 y finalmente cumplió con sus estudios universitarios en el 2009 en el Instituto Rufino Blanco Fombona como TSU en emergencias pre hospitalarias y en la Simón Rodríguez culminó la licenciatura.
Su trayectoria
El funcionario narró una de sus más fuertes experiencias vividas en su comienzo. “Fue en la bajada de Tazón, trabajaba en Protección Civil de El Hatillo, estamos de regreso del Hospital Universitario, cuando nos encontramos un accidente vial, con saldo masivo de lesionados e involucradas dos unidades colectivas, por primera vez que veía personas mutiladas, otras pidiendo auxilio, no fue fácil”.
“Mi consejo es que siempre deben tomar las medidas de seguridad, mantener la calma, al prestar el servicio, que lo hagamos de corazón, con humildad y lo más importante siempre debemos estar actualizando los conocimientos”, puntualizó