27/07/15.-.En las inmediaciones del Victorino Santaella, específicamente frente al área de emergencias, se inauguró en el 2010 y gracias a las labores de la compañía Metro Los Teques, el Jardín Terapéutico, concebido tanto para pacientes del hospital como para cualquiera que deseara asistir con fines recreativos, de esparcimiento y de sanación.
Al lugar acuden padres con sus hijos a divertirse en el parque; enfermeros, doctores y demás trabajadores del centro de salud a pasar sus horas de descanso o simplemente a tomar aire; al igual que el personal de la estación Alí Primera.
El sitio también es usado por deportistas para trotar y hacer ejercicios de estiramiento, jugar fútbol o básquet en las canchas de la parte baja del complejo.
Pero con el pasar de los años, debido a la inconciencia de muchas personas y la falta de supervisión por parte de los organismos de seguridad y del subterráneo, la cantidad de usuarios ha disminuido.
El exceso de basura en las caminerías, aunado al azote de los maleantes, también ha causado reticencia en las personas al momento de considerar visitar el espacio.
Inseguridad y basura
Luzmila Correa, enfermera del HVS, contó que en el lugar se hace sentir la inseguridad, sobre todo en horas de la noche, cuando la presencia policial o de la Guardia Nacional es escasa.
Esto lo corroboró Johana Martínez, visitante frecuente, al revelar que los maleantes incluso son o se disfrazan de liceístas para cometer atracos. Agregó que suelen atacar en la zona ubicada entre los quioscos de comida y la entrada a las canchas.
Por si fuera poco, los faros que cubren todo el trayecto están dañados y la única luz que sirve la tienen los puestos de comida.
Por otro lado, Correa mencionó que no se siguen las reglas básicas de convivencia en el lugar, pues aunque el servicio de aseo en el complejo se hace todas las noches, la gente tira sus desperdicios fuera de las papeleras. Agregó que el estado de la infraestructura se mantiene, pero los detalles crecen y dañan el lugar.
Niños y jóvenes se recrean a medias
Las atracciones infantiles son bastante simples, pero suficientes cuando los más pequeños ponen a volar su imaginación junto a sus compañeritos.
No obstante, de acuerdo con Óscar González eso no lo es todo, pues siempre es necesario contar con funcionarios que velen por la seguridad y la preservación del lugar.
Detalló que una de las estructuras, hecha de madera, está deteriorada porque adolescentes la usan y terminan destruyéndola.
“Aquí hace falta mantenimiento constante. Hay un bote de agua que viene de la parte de jardinería y termina en el asfalto; eso con el tiempo abre huecos”.
Sobre las canchas, Darío Montilla, deportista, subrayó que les hace falta pintura, postes de luz y mallas en la parte de arriba, ya que son muchas las pelotas que van a parar al río. “Aquí viene gente de todas partes a jugar, incluso de Caracas, pero hay varias cosas que arreglar”.
En situación de calle
Dentro de los baños que están en la entrada adyacente al área deportiva, hay una familia de damnificados que invadió hace aproximadamente año y medio, según denunció Yolanda Berroterán, comerciante de la zona.
Advirtió que los visitantes no pueden usar los baños por esta razón; de hecho, representantes de Metro Los Teques han tratado de desalojarlos en varias ocasiones, pero estos se han negado, pues exigen ser incluidos en la Misión Vivienda.
El lugar para la papa
Mery Marín, regente de uno de los puestos de comida, apuntó que los usuarios suelen desayunar, almorzar y merendar en el lugar, donde ofrecen empanadas y arepas, menú ejecutivo compuesto por sopa y seco, el cual varía según el día; jugos naturales y de cartón, refrescos, agua y demás bebidas. Este establecimiento trabaja todos los días de 7:00 am a 4:00 pm.
María Fuentes, cliente regular, denunció que la presencia del hampa en el sector ha causado que muchos dejen de trabajar las 24 horas, como lo solían hacer. “A veces hay policías en las noches, pero es no nos salva de que nos roben”.
Bailoterapia
Berroterán destacó que de lunes a viernes, en horas de la mañana y la tarde, se hacen sesiones de bailoterapia a la altura del puente rojo.
Relató que estas jornadas se han hecho desde la inauguración del jardín. “El cubano que da la clase tiene como a 100 mujeres ahí bailando, es muy bueno”. Además, refirió que varios planes vacacionales se han sumado a este tipo eventos en esta temporada del año.
Por: Paul León / Foto: Alejandra Ávila