Néstor Ramírez ganó premio del CNP con su programa El pájaro del aire
“El concepto de la libertad de expresión no es libertinaje; hay una regulación, uno debe ser responsable por lo que opina”.
Así lo señaló a Avance Néstor Ramírez, quien obtuvo el Premio Regional de Periodismo Lic. Aníbal Laydera Villalobos 2026, otorgado por el Colegio Nacional de Periodistas (CNP), Seccional Miranda, por su programa El pájaro del aire.
Su trabajo y la gestión periodística, adaptada a los tiempos, han conducido su programa de radio evitando caer en el activismo político.

“Estar emitiendo juicios de valor o participar como un protagonista detrás de un micrófono trae consecuencias no solamente al comunicador, sino también al medio de comunicación”.
Para el comunicador, el premio otorgado por el CNP representa el reconocimiento al trabajo que viene haciendo desde hace muchos años: hacer radio con contenido. “La radio educa y entretiene. “Recibo este premio con total agradecimiento, empatía y humildad”.
“Cuando uno está detrás del micrófono siempre está valorando, ya que del otro lado podría estar uno de nuestros alumnos en la universidad. Por supuesto que es un compromiso tremendo. Recibir este premio dice que el trabajo se está haciendo como debe ser”.
¿Cómo nació la propuesta de dedicarte a esta área de la comunicación?
—Nació de la necesidad que había en las diferentes vías de comunicación, donde no había alguien que pasara los datos necesarios para saber cuánto tiempo iba o no a invertir en un viaje, por ejemplo, desde Guarenas hacia la ciudad capital o desde Los Teques hacia la Gran Caracas.
¿Eso fue lo que motivó el programa?
—El pájaro de la autopista nació como un juego que luego se transformó en una necesidad y, posteriormente, en un recurso que siempre va a ser bien aceptado por el público radiofónico. Comencé con La soda de la noche en el año 93 haciendo la móvil, reportando el tránsito antes de estar en el equipo de Traffic Center con Enzo Cassella; luego nos fuimos a La máquina del programa del tránsito. Siempre mantuve el reporte del tránsito, y ahora es un programa educativo, de entretenimiento y con música: buena música y rock and roll.
Su evolución
¿Tu labor como comunicador ha evolucionado?
—Sí, definitivamente. Desde un principio me enfoqué en que, a través de los correos electrónicos y luego con la llegada de las redes sociales, se hiciera también la transmisión simultánea con la radio. Hoy en día es una necesidad; es hacer tangible y orgánico lo que se está haciendo en cuanto a la comunicación con el público, esa conexión que es tan necesaria.
¿Qué te motivó a postular tu trabajo ante el CNP?
—Bueno, en cuanto a la postulación del programa para el premio, fue una iniciativa de la secretaria general de la seccional Miranda, Miriam Pacheco, quien nos motivó para que presentáramos el proyecto, que por cierto es bastante exigente. Sin embargo, gracias a ella pudimos desarrollarlo y presentarlo como una postulación.