La música es una forma de expresión universal que puede trascender las barreras del lenguaje, la cultura y el tiempo. Además, es una poderosa herramienta terapéutica que puede ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas que padecen trastornos neurocognitivos, como el Alzheimer.
En la residencia y centro integral para adultos mayores dependientes Hogar La Ponderosa, reciben clases de música una vez a la semana y durante ese tiempo hacen una conexión con los recuerdos más felices de sus vidas.
“Desde un principio me dijeron que los objetivos aquí no son musicales, en el sentido de que las personas no iban a salir tocando un instrumento. Me alertaron que ellos no recuerdan nada, que cada vez que llegara los jueves me preguntarían mi nombre” Maximiliano Catoni, profesor de música.
La musicoterapia es una disciplina que utiliza la música y sus elementos (sonido, ritmo, melodía y armonía) para facilitar y promover la comunicación, el aprendizaje, la movilización, la expresión y la integración sensorial de las personas.
Es un gimnasio para el cerebro porque ayuda a mantenerlo activo y saludable. La música estimula las emociones, los sentidos y las capacidades cognitivas de las personas con trastornos neurocognitivos, mejorando su autoestima, su comunicación y su integración social. La música es una fuente de alegría y esperanza para estas personas y sus familias./rp