“Vender mis prendas de oro y las que me dejaron mis padres, me ha ayudado a tener dinero para comprar comida, artículos de primera necesidad y pagar la universidad de mi hija”.
El testimonio lo dio Luz Rojas, ama de casa, quien dijo que se ha visto en la necesidad de “desehacerse” de objetos valiosos para cubrir gastos en su hogar.
En los Altos Mirandinos hay pocos negocios que se dedican a la compra de oro, sin embargo en el Centro Comercial Hito hay uno, donde cada gramo se cotiza en $35, en caso de ser de 18 kilates.
Edilia Carrillo, mirandina, admitió que recurrir a este tipo de negocios se le ha convertido en una especie de hábito en los últimos cuatro años.
Ella ha optado por vender sus pulseras y zarcillos de oro, para así adquirir sus medicinas que son de alto costo.
“Hace 20 años me compraba mis accesorios de oro, tenía un trabajo donde me pagaban muy buen y me permitian adquirirlos. La realidad cambió y poco a poco he salido de esas prendas”, relató./GA/rp