En el mercado publicitario actual caracterizado por el enorme flujo de mensajes, es ya una obligación para las marcas sacar todo su ingenio con el objetivo de llamar la valiosa y escasa atención de los usuarios.
Sin embargo, en los últimos tiempos hemos visto cómo muchas compañías aprovechan un momento social, cultural o político relevante para hacerse un hueco entre el ruido mediático y marcar la diferencia.
Una de las que lo ha sabido hacer es la marca de vodka Smirnoff en su última campaña en la que hace referencia con mucho humor a las andanzas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La publicidad reza: “Hecho en América. Pero estamos encantados de hablar de nuestros lazos con Rusia bajo juramento”.
