En estado de desnutrición, padeciendo miasis y con cortadas en la piel hallaron a Gusi, una perrita comunitaria que deambulaba por Pozo de Rosas.
La alarmante situación en la que se encontraba el animal puso en acción a los proteccionistas de la zona.Para sobrevivir, Gusi se alimentaba de los restos de comida que dejaban las personas en la parada de autobuses del sector; sin embargo, al ser un animal en situación de calle, a veces tomaba el alimento de los habitantes por necesidad, y estos se desquitaban con ella de forma atroz.
“Cuando la rescatamos y la examinamos, nos percatamos de que varias cortadas en su cuello son indicios de machetazos, pero, por la forma que presentan, parecen más bien puñaladas. Los vecinos me dijeron que a veces personas con rabia la agredían; quizás algún habitante le hizo eso”, explicó la cuidadora temporal del can.
A pesar de que la perrita ya está en un lugar seguro, la gravedad de su condición ha hecho que el tratamiento sea difícil de costear. Por ello, solicitan ayuda para la compra de medicamentos como antibióticos (Amoxicilina), analgésicos (Metadol, Doloxicam, Meloxicam 7 mg), vitaminas (Complejo B, Lisoforte), así como proteína y perrarina para su alimentación. Los interesados en donar para la recuperación de Gusi pueden contactar al número: 0412-3076354.