Trabaja la medicina ortomolecular y homotoxicológica
Desde el ángulo en que se vea, aquí en Los Teques lo que tenemos es talento de sobra; gente buena, luchadora e innovadora que dejan en alto el nombre de nuestro gentilicio desde cualquiera que sea su actividad. El doctor Alejando Benavides, especialista en Medicina Crítica es un joven visionario que ha realizado importantes aportes al desarrollo de las terapias respiratorias y del dolor.
“Soy de Los Teques, me crié entre la avenida Bolívar y la calle Páez, justo al lado de la sede del diario Avance. Provengo de una maravillosa familia en la que predominan los genes de la medicina y las ciencias militares, considero que de allí viene mi inclinación por el área de la salud, aunque en algún momento simpaticé con la idea de entrar en alguna escuela militar”.
Cursó primaria en la unidad educativa Guaicaipuro, posteriormente pasó a la escuela técnica Jesús Muñoz Tébar, que para ese entonces aún no graduaba técnicos medios; una vez que implantaron esa modalidad pasó a estudiar en el Vicente Salias porque quería ser bachiller en Ciencias. Entre una y otra voltereta del destino pasó al liceo Boyacá donde finalmente se graduó.
“Tras año y medio de culminar ese ciclo, aproximadamente en el año 2000 incursioné en las pruebas internas de la UCV para cursar Estudios Internacionales, presenté también en la Efofac y en el antiguo Cultca donde me postulé para Fisioterapia. Quedé en la Universidad Central y en el Colegio Universitario, por la cercanía y la situación económica decidí apostar a mi cupo en Los Teques, pero justamente en ese momento se vivió un paro universitario de al menos tres meses”.
Explicó que estaba plenamente interesado en una especialidad que se dedicara a corregir los elementos de desórdenes que pudieran existir en el cuerpo humano, ofreciendo una alternativa distinta a los pacientes, orientado a brindar un bienestar no superficial. Gracias a su ímpetu investigativo y en busca siempre de “algo más allá”, tras obtener su título en 2004 como Técnico Superior Universitario en Rehabilitación, mención Fisioterapia, ha desarrollado múltiples e interesantes proyectos.
“Desde el tercer semestre comencé pasantías en distintos espacios, entre ellos el hospital Joaquín Quintero, de Caricuao; el Clínico Universitario, el Centro de Especialidades de Pacientes con Daño Orgánico Cerebral, en Santa Mónica. También hice lo propio en la clínica Atías, el Seguro Social de Los Teques y en el hospital Victorino Santaella. Fue una experiencia muy enriquecedora por el vínculo de atención al paciente”.
Rastreando nuevos horizontes
Al culminar esa etapa, comienza su desempeño profesional en un centro de rehabilitación, paralelo a eso desarrollaba su labor como personal fijo de la clínica Atías, donde aún permanece activo como terapeuta respiratorio. “Me dediqué por completo al mundo de la medicina crítica respiratoria y realicé una especialización al respecto. Asimismo soy interconsultante en esa misma especialidad para el Hospital Ortopédico Infantil” .
No conforme con las experiencias adquiridas, realizó un doctorado en Medicina Ortomolecular y Homotoxicológica en el 2010. “En Venezuela estamos acostumbrados a ver la salud por un solo objetivo a través de la medicina alopática donde solo se ataca una sintomatología, cuando es posible estudiar las toxinas en el cuerpo y partiendo de ellas sanar y también prevenir mediante el fortalecimiento de todo el aparato inmunológico”.
Plantear un proyecto sobre la aplicación de esa clase de estudios lo llevó a emplearlo desde hace año y medio en el Centro Pastoral Integral de San Antonio de los Altos, donde ofrecen la integración de todas esas especialidades en la Unidad del Dolor y Trastornos Respiratorios, única a nivel del estado Miranda.
“Estoy asociado a mi ex profesor Giuseppe Carfora, especialista en rehabilitación física. Él tenía un consultorio en Los Teques muy cerca del mío en el edificio La Paz, en el cual estuve por nueve años desde 2005. Nos aliamos y emprendimos la creación de una empresa en el área de salud y seguridad laboral para más adelante por referencia del Padre Otty conocimos al Padre Armando, párroco de la iglesia del pueblo de San Antonio, le presentamos nuestras ideas y aquí estamos brindando alivio a las afecciones crónicas de los pacientes”.
Detrás de lo convencional
Asimismo, junto a su equipo de trabajo es el creador de un interesante proyecto, el cual arrojó un libro que se encuentra a la venta hoy día a nivel mundial llamado Método de Enlace Neuroinductivo: descubre las seis caras de tu mente. “Basado en dos tradiciones milenarias que desarrollan una medicina específica, nosotros enlazamos ambos elementos con la neurociencia para reestructurar nuevas redes neuronales a nivel cerebral. Con ello aplicado a pacientes con fibromialgia hemos obtenido resultados positivos y sorprendentes, minimizando la incidencia del dolor”.
Entre los proyectos actuales de este insigne profesional, está el desarrollo de un programa basado en el sistema de alimentación ortomolecular; “somos lo que comemos y nos comportamos conforme a eso; en nuestro país estamos viviendo una etapa bastante crítica donde comemos para saciarnos más no para alimentarnos y debemos crear un poco de conciencia al respecto, con lo poco que tenemos aprender a comer para que nuestras células reaccionen adecuadamente en un perfecto equilibrio”.
A juicio del doctor Benavides, lo más importante, en todas y cada una de las actividades que desarrolla, es el vínculo afectivo que establece con sus pacientes, partiendo desde el respeto, la humildad y el compromiso verdadero. “Mi mayor satisfacción es sanar a un paciente o cuando menos mejorar al máximo su calidad de vida, y que este se sienta verdaderamente satisfecho con su experiencia junto a nosotros; nuestra premisa es escuchar, hablar y hacernos amigos de cada persona que acude aquí”.MS/no/Foto: Víctor Useche