28/10/15.- Bioanalistas tequeños se encuentran a la expectativa debido a la escasez de reactivos e insumos, puesto que ello implica que su temporada de vacaciones se vea extendida obligatoriamente, en tanto, esta perspectiva siniestra amenaza a los usuarios.
“A medida que pasan los años, las distribuidoras tardan más en abrir a principio de año, y los laboratorios de referencia generalmente trabajan hasta mediados de diciembre y abren la segunda semana de enero, pero ahora cerrarán la primera quincena de diciembre y abrirán en la segunda quincena de enero, lo cual es frecuente año tras año debido a la escasez”, destacó María José Fernández, bioanalista.
Indicó que esto implica que las personas deban dirigirse a las clínicas privadas, en Caracas, para realizar ciertas pruebas y, por consiguiente, les saldrá mucho más caras.
“Esperemos que el año que viene la cosa mejore, porque no se sabe hasta cuando se pueda trabajar. Cada vez es más difícil conseguir los insumos para las pruebas de rutina, como la extracción de muestras, placas de bacteriología, reactivos para electrolitos, que generalmente se hacen a los pacientes hospitalizados”.
Cabe resaltar que la crisis en los laboratorios, al momento de conseguir material para trabajar, repercute en el monto de la prueba y, por ende, estas aumenten semanalmente los costos de los insumos como scalp, curitas, inyectadoras, algodón, tubos para muestras, alcohol y reactivos./PL/sa
Foto: Alejandra Ávila