Aunque advierten que la mayoría de instituciones están en cierre técnico
“Lamentablemente hay que decirlo, los efectos de la crisis económica por la que ha enfrentado el país en la última década, se ha reflejado muy negativo en las cajas de ahorro a nivel nacional, tanto en el sector publico como en el privado”.
La declaración la dio Rosalio Torrealba, presidente del Movimiento Social Cajas de Ahorro de Venezuela, durante una entrevista que ofreció a Avance, en la cual señaló que la mayoría de estas organizaciones están en precaria situación, en cierre técnico, “no tienen directivos ni asociados”.
Apuntó que, en el mejor momento de estas instituciones, entre 2010 y 2012, que estaban en proceso de crecimiento, habían 1,308, “y actualmente solo el 10% se mantiene”.
Pese a ese panorama nada alentador, se muestra optimista. “La buena noticia es que en el ánimo del funcionario público permanece vigente el concepto del ahorro, que es un beneficio o una forma colectiva de construir mejores condiciones de vida, entonces esto me permite decir que las cajas de ahorro no morirán”.
“La gente sigue a la expectativa de manera que cuando se incremente el salario estas asociaciones comiencen a reactivarse de manera progresivamente”.

Se refirió concretamente a Capem, donde es presidente. “Nosotros todavía contamos con 5.442 afiliados al día de hoy. No existe un descuento efectivo del personal uniformado de Polimiranda y el Cuerpo de Bomberos desde el año 2021”.
“En otras palabras a ellos se le hacen los descuentos, pero los recursos no llegan a nuestra caja ni tampoco el aporte patronal; sin embargo, esos funcionarios conservan su condición de asociado”.
Agregó que esto refleja un sentido de responsabilidad, de pertenencia, “en torno a un instrumento, a una estructura de beneficio colectivo, como son estas instituciones que en su momento generaron beneficios importantes como créditos para viviendas, vehículos, equipamiento para el hogar”.
Convenio con Damasco
A pesar de las dificultades la Caja de Ahorro, a la cual están asociados empleados de la Gobernación de Miranda vine usando un mecanismo de domiciliación de los descuentos de los préstamos. “Tenemos información de campo de que el funcionario está en la disposición de hacer aportes especiales”.
Han sostenido conversaciones con la gerencia nacional de ventas corporativas de la tienda Damasco. “No es una oferta suelta. Estamos elaborando un plan que se va poner en práctica los próximos días, un convenio con esa firma comercial”.
Los interesados podrían adquirir un articulo de un costo promedio de 200 dólares que sería cancelado en tres meses, en seis quincenas sin interés adicional. “Vía domiciliación bancaria, la caja de ahorros recauda el dinero y se le entrega a la empresa proveedora. El límite lo van a poner los asociados”.
Podrán tener acceso a productos como lavadoras, equipos de sonidos, batidoras, cornetas, televisores, computadoras, teléfono, en fin, toda la gama que comercializa Damasco.