Desconcertados y en constante angustia permanecen quienes salen desde la madrugada hacia sus trabajos o lugares de estudio, así como aquellos que regresan a sus casas por las noches y que viven a lo largo de la comunidad Los Amarillos, vía hacia Las Tejerías.
Liliana Manrique, aseveró que “aquí cuando oscurece es cuando deberíamos tener activo el alumbrado público, pero resulta que es al revés; de día están los bombillos prendidos y de noche esto parece una boca de lobo, porque las luminarias permanecen apagadas”.
Armando Carrasquel, habitante de la comunidad, expresó que su preocupación radica en una filtración de aguas pluviales que perjudica varias viviendas del sector, producto de una zanja que dejó Hidrocapital hace cinco años en la vía principal, cuando estaban reparando un daño que persistía con unas tuberías, que estaban rotas.
“Está muy bien que solucionaron el problema del bote de aguas blancas, pero dejaron la vía muy maltratada, lo que es un caos para los que tienen vehículos; pero los que nos las estamos viendo negras son quienes están afectados por el agua de la lluvia que al empozarse en la zanja se filtra por el suelo hasta nuestras casas”, precisó./MS/rp