Voluntarios acompañaron a El Junquito con donaciones
El corazón del pueblo venezolano recorrió al unísono las calles de los puntos más afectados del país, en forma de voluntarios que no dudaron en dejar sus hogares para acompañar con una mano amiga y una arepita caliente a quienes, tras los terremotos del 24 de junio, perdieron sus viviendas.
Uno de estos puntos se reflejó en El Junquito, donde, con una cálida sonrisa y palabras de solidaridad, voluntarios de distintos puntos de Venezuela se concentraron para sostener con empatía a las familias que viven la tragedia de haber perdido su hogar, tras el colapso de estructuras o la evacuación de las zonas en riesgo.
Isimar Rangel, una joven del estado Aragua, específicamente de San Francisco de Asís, explicó a Avance que su labor inició desde casa, recolectando insumos para trasladarlos a puntos de distribución, sin embargo, por medio de grupos de WhatsApp, logró organizarse con otras personas y empezaron la misión de llevar su apoyo hasta “donde Dios nos permita llegar”.
Pese a que El Junquito fue el primer sitio que visitaron, apuestan por extenderse hasta las zonas más devastadas mientras continúan con los centros de acopio en sus hogares.
“No hay que negar que sentimos un poquito de susto, estamos dejando a nuestras familias, nuestro lugar para venir acá, pero hasta el momento hemos tenido mucha receptividad, los vecinos nos han tratado muy bien, se han dejado ayudar también. Han entendido que la prioridad es para las personas que realmente lo necesiten”, destacó.

La sangre de un país que supera adversidades
Por su parte, Adrián Yánez llegó con su esposa en una moto, con una cava llena de arepas, sándwiches y jugos, dispuesto a poder calmar un poco el dolor de otros luego del siniestro.
Oriundo de Ocumare del Tuy, Adrián llegó a El Junquito con una meta clara: apoyar a quien lo necesitara. De esta forma, indicó a Avance que “somos la misma sangre, somos venezolanos y hay que ayudarnos mutuamente, estamos pasando todos por una necesidad. Hay a quienes se les cayó su casa, yo también tengo mi necesidad, pero gracias a Dios mi vivienda no se me cayó y aquí estoy aportando mi granito de arena junto con mi pareja”.
Invitó a la ciudadanía a aportar desde sus posibilidades, “los venezolanos lo hacemos posible. Hay gente de afuera que ha estado colaborando también, con aportes económicos, nosotros compramos y así vamos”, agregó. Por otro lado, se conoció que los insumos más necesarios son encabezados por medicamentos y artículos médicos, además de alimentos no perecederos. Asimismo, algunas familias requieren apoyo con ropa y artículos de higiene personal, mientras que para los rescatistas, priorizan la hidratación, con agua, jugos y alimentos preparados.