Ha sido un clásico en el caminar de cada tequeño
El Puente Castro, que conecta las zonas céntricas de Los Teques, posee una historia contundente e importante en la evolución de Guaicaipuro como municipio, ha sido durante 122 años un clásico en el caminar de cada tequeño.
Esta estructura fue un símbolo de modernidad industrial que el entonces presidente Cipriano Castro quiso imponer en una Venezuela rural. Los Teques, además de ser un punto estratégico para entes políticos, fue pionero en varios proyectos de esta naturaleza.

En una entrevista con Avance Manuel Almeida, cronista de la ciudad reveló detalles sobre la historia de la emblemática obra.
Contó que Cipriano Castro, en el año 1904, comenzó la construcción de varios puentes con estructuras de hierro; para la época, eran infraestructuras modernas debido a la reciente llegada del hierro industrial.
Se construyeron dos de este tipo: Uno ubicado en Caracas, llamado Puente de Hierro, y el conocido Puente Castro. La construcción fue llamada así en honor al «Restaurador» Castro, como una forma de fortalecer su figura política.
También señaló que, tras el golpe de Estado de Juan Vicente Gómez a Cipriano Castro, este intentó borrar de la historia todo lo que llevara su apellido para sustituirlo por Gómez o Benemérito.

Cambio de nombre
La estructura en ese entonces, fue nombrado Puente de La Miranda, en referencia a la plaza homónima, ubicada en sus adyacencias, nombre que perduró hasta los años 40.
“Cuando Guaicaipuro pertenecía a Distrito Capital junto a Sucre en 1904, y luego volvimos a ser Miranda en 1909, ahí comienzan a darle a varios espacios el nombre de Miranda”.
El nombre original fue restituido durante el mandato de Medina Angarita: “Lo colocaron de nuevo porque todos los andinos llegaron hasta acá por Cipriano Castro; él fue uno de los principales guías hasta este lugar”.