El costo de los desayunos más populares como los pastelitos, cachitos y empanadas han incrementado debido al valor de los ingredientes en el mercado, por ello, múltiples luncherías han adaptado sus precios de venta para recibir mayores ganancias.
“Los ingredientes suben de precio, el transporte de las materias primas incluso es mucho más costoso, para nosotros la última instancia es subir nuevamente los precios porque perdemos a los clientes que están acostumbrados a venir día a día, pero no podemos comerciar para perder”.
Desayunos que podían adquirirse por $1 ahora oscilan entre $1.5 y $3 dependiendo del local y el tipo de comida. Al incluir bebidas el valor pude aumentar hasta $2.
“Cada vez es más difícil comprar una comida completa, para todo salimos perdiendo. Lo poco que ganábamos ya mermó, otra vez se deshace como papel al caerle agua. Una familia que sobrevive con un salario mínimo no puede permitirse esos gastos”, señaló Alondra Hernández, madre soltera. /DB/at