Las madres que padecen de VIH están enfrentando una dura realidad. Ellas no pueden amamantar a sus hijos o los contagiarían, por lo que requieren de fórmulas lácteas, al menos hasta los seis meses de vida, pero 400 gramos pueden costar entre 10 a 15 dólares.
Se trata de un producto que les alcanza para unos cuatro días, dependiendo del consumo del bebé. Lo que se traduce en un gasto que suele exceder sus presupuestos mientras que desde el Estado no se garantiza este suministro, según alertó el director de la Red Gente Positiva, Eduardo Franco.
“Debería ser obligación del Ministerio de Salud proveer estas fórmulas a estas madres por un año, o al menos seis meses, para evitar que se infecten a través de la lactancia materna”, apuntó.