Una afectada asegura que en La Guaira nada es seguro
Parte de la Universidad Nacional Experimental del Caribe, ubicada en Catia La Mar, se cayó debido a los terremotos y las áreas que soportaron fueron habilitadas como el refugio transitorio del oeste.
En el medio quedaron estudiantes que aseguran que aunque ahora no quieren volver a clases, se preguntan qué pasará en el próximo periodo que debería iniciar en octubre. Sabrina, una de las cursantes, quien reside en el sector El Cojo, detalla que no sólo está negada a volver a esa estructura sino que busca la vía para dejar La Guaira atrás.
“Me da miedo mi casa, también volver a la universidad. Siento que en La Guaira nada es seguro, que la desagracia volverá en cualquier momento”, detalla a Avance consternada ya que tenía mucho ilusión de cursar la carrera de Turismo que apenas comenzaba.
Ella sigue en su casa ya que no sufrió daños, a diferencia de varias de sus amistades que se encuentran refugiadas en la casa de estudios. Allí tienen acceso a la comida, se habilitaron camas literas, también hay baños y duchas. El lugar fue adecuado especialmente para recibir familias con niños pequeños, quienes reciben atención psicológica y recreación a diario. Damnificados describen con tristeza que aún perciben el olor a muerte que expelen los edificios que se derrumbaron frente a la universidad. “Mucha gente que sobrevivió de estos espacios están aquí, perdieron sus casas y a sus familias también”, declaró un refugiado.