Desde el funcionamiento de una emisora de radio y la presencia de los agricultores de las parroquias Cecilio Acosta, Altagracia de la Montaña, San Pedro de los Altos y El Jarillo, son parte de los recuerdos que acumulan los 50 años de funcionamiento del mercado municipal de El Paso, inaugurado en enero de 1974 durante la gestión del presidente Rafael Caldera y Arnaldo Arocha, gobernador de Miranda.
El concejal Jairo Caro forma parte de esa historia, pues llegó antes de la inauguración del mercado con apenas tres años, cuando su padre fue nombrado comandante del puesto de la Guardia Nacional y tuvo que mudarse con su familia desde San Juan de los Morros hasta Los Teques.
“Justo donde está la infraestructura del mercado funcionaba un campo ecuestre, donde se hacían competencia nacional e internacional. Cuando comencé a trabajar en el mercado, ya tenía tres años inaugurado. En diciembre de 2023 cumplí 47 años de labores en el centro de venta de alimentos”.
Recalcó que antes de mudar el mercado al sector El Paso, sus instalaciones estaban ubicadas en el terreno donde está ubicada la ETC Jesús Muñoz Tébar.
Ventas desde las 6:00 am
Caro recuerda que la jornada de ventas iniciaba a las 6 de la mañana y las 12 del mediodía ya no tenía mercancía.
“Ahora a la 9 de la mañana viene llegando la gente y la cantidad de clientes ya no es igual. Yo tenía un puesto de verduras donde vendía 60 sacos de papas, eso hace cerca de 30 años. En una primera fase se abría al público solo los sábados, luego comenzó a operar los días viernes de 12 del mediodía hasta las 5 y después los domingos”, expresó.
Acotó que, en esta oportunidad, el Concejo Municipal giró la instrucción para que los supermercados no laboran los domingos y los compradores corrían para el mercado.
Una emisora
Entre los recuerdos que atesora mencionó una emisora de radio interna del mercado que se encargaba de ofrecer desde los buenos días hasta la publicidad de los puestos.
“Roberto la Torre y Ramón Castellanos, quienes hacían publicidad entre 10 y 20 bolívares. También promocionaban las ofertas para orientan a los compradores, avisaban sobre los carros que trancaban a otros, y además colocaban música venezolana a un volumen prudente que se escuchaba a través de un sistema de cornetas”.
Por último, refirió que durante la pandemia surgieron una economía comercial de emergencia, dado a que muchos negocios del centro de Los Teques cambiaron de ramo por venta de productos de la cesta básica.
“Es prioridad ayudar a los concesionarios con créditos o vehículos para que vayan a buscar su mercancía directamente en el mayorista de Coche o los sectores productores de los Altos Mirandinos, para bajar los precios y evitar el intermediario”. Al mismo tiempo, propuso se haga un plan de rehabilitación de la zona de la ropa, cuyo techo prácticamente se puede tocar con las manos y cuando llueve se inunda toda el área porque no cuenta con la canalización de las aguas.