Ningún estudiante del país perderá el año escolar a causa de los daños estructurales provocados por el reciente doblete sísmico en más de 900 instituciones educativas a escala nacional, así lo afirmó el ministro del Poder Popular para la Educación, Héctor Rodríguez.
Empelando su canal oficial de Telegram, el funcionario aseguró que la prioridad absoluta del Ejecutivo es proteger a la comunidad educativa.
Para ello, el despacho ministerial ya ejecuta un plan de rezonificación y reubicación de alumnos, docentes y personal administrativo de los planteles afectados, aprovechando la infraestructura disponible en el sistema público.
Asimismo, explicó que la estrategia de contingencia se fundamenta en la capacidad instalada del sistema educativo venezolano.
Detalló que una cantidad importante de escuelas operan actualmente en un solo turno, lo que permitirá habilitar un esquema de doble turno para acoger a la población estudiantil que se quedó temporalmente sin espacios físicos.
«En Venezuela hay suficiente capacidad de aulas de clase, sobre todo porque hay escuelas que no están utilizadas al máximo o que se usan sólo en un turno, y se puede abrir el doble turno para que todos los niños, incluso el doble de lo que tenemos en aula de clase, puedan estudiar», declaró el ministro.