22/10/15.- “La creación es el lugar donde se realiza la vida y ocurre la salvación del hombre, Dios nos encomendó cuidar y no abusar de este mundo, nos dio poder para poner nombre a los animales y lograr la paz a través de la protección de nuestros recursos naturales”, dijo monseñor Freddy Fuenmayor, refiriéndose a la necesidad que se presenta en buena parte de la población mundial de rescatar el ambiente.
El obispo se sumó a quienes claman por una ciudad ecológica, donde la contaminación, montañas de basura e inconsciencia de sus habitantes se conviertan solo en un mal recuerdo.
Detalló que el aniversario 238 de la elevación de Los Teques a parroquia eclesiástica es propicio para que tanto gobernantes como habitantes tomen en cuenta la encíclica Laudato si (Alabado seas), recién publicada por el papa Francisco.
Esta carta fue escrita por el sumo pontífice, a propósito de la Cumbre del Cambio Climático, que se realizará en diciembre en Francia, donde se tomarán importantes decisiones a nivel global para redireccionar el destino del planeta.
“Esta es una preocupación que no solamente ha tenido el papa, sino muchos hombres y mujeres que saben que del bienestar de la Tierra depende la salud de la humanidad”, mencionó el obispo.
En la misiva, Francisco expresa que el planeta sufre por el daño provocado a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella.
“Hemos crecido pensando que éramos sus propietarios y dominadores, autorizados a explotarla. La violencia que hay en el corazón humano, herido por el pecado, también se manifiesta en los síntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, el agua y el aire, y en los seres vivientes. Olvidamos que nosotros mismos somos tierra, que nuestro propio cuerpo está constituido por los elementos del planeta”, reza el documento.
Fuenmayor se refirió a la sobreexplotación de los recursos naturales que siguen llevando a cabo naciones desarrolladas, y también a la responsabilidad de países como Venezuela por no promover valores conservacionistas.
“Me quejo mucho de la suciedad en la que vivimos en este país, no tenemos ningún tipo de conciencia, yo me indigno cuando desde un carro lanzan basura, la responsabilidad es compartida por la gente y las autoridades, tiene que haber vigilancia y sanciones para todo aquel que atente contra el ambiente”.
El obispo de la Diócesis de Los Teques invitó a habitantes de la capital mirandina a recibir el mensaje dado por el santo padre en la encíclica y, especialmente, a ponerlo en práctica./ac
Por: Glorimar Fernández/Foto: Jesús Tovar