«Las mujeres están sufriendo gravemente las consecuencias de la violencia vial, actuando en la mayoría de los casos documentados como acompañantes en motocicletas o como usuarias de unidades de transporte público”.
El señalamiento lo hizo Rosibel González, coordinadora del Observatorio de Seguridad Vial (OSV), quien agregó que cuando una mujer fallece o sufre una lesión invalidante, el impacto social desestructura por completo al núcleo familiar.
“Estamos hablando de madres, sostén de hogar y jefas de familia cuyo impedimento o ausencia deja en la vulnerabilidad absoluta a niños y ancianos. La siniestralidad vial destruye el tejido social desde la base de los hogares venezolanos», advirtió.
Calificó de preocupante y devastador el impacto social de los siniestros de tránsito en la población femenina. El pronunciamiento de González, surge a propósito del Día Mundial de la Seguridad Vial que se conmemoró el 10 de junio.