El vicepresidente del Concejo de Carrizal se defiende
Exactamente 13 días se tomó Giovanni Quintana, vicepresidente del Concejo Municipal de Carrizal para responderle a Alexandra Gómez, quien lo señaló de exponer públicamente y de causar daños psicológicos a su hijo de 10 años, tras acusarlo de llevar un arma de fuego al colegio para «resolver» un problema con un compañerito de clases.
El pasado 21 mayo la mujer a través de Avance informó que acudió al Ministerio Público para denunciar al edil del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) por incitación al odio y difamación.
Desde la publicación de la señora en este medio de comunicación hasta la fecha él se había dedicado a averiguar sobre el asunto para preparar sus alegatos «y resulta de que no hay ninguna denuncia contra mi en la Fiscalía», expresó.
Agregó que si bien es cierto de que existe un expediente con la nomenclatura que precisó la señora en su entrevista, de acuerdo a lo que el concejal ha logrado indagar «por ningún lado se menciona mi nombre, por lo tanto es fácil suponer que no me están investigando. Además tengo mi conciencia tranquila porque no he cometido delito alguno».
El 21 de febrero, en sesión de cámara, Quintana durante un derecho de palabra alertó sobre una situación delicada que se había presentado en la unidad educativa Natalie Etievan (Los Hipocampitos).
Habló que un alumno de apenas 10 años presuntamente ingresó al aula armado. «En ese momento me preocupó el silencio de las autoridades que a pesar de estar al tanto de lo que estaba pasado no habían actuado».
«Aprovechando las competencias que me confiere la ley y las cualidades que tengo como concejal, vicepresidente de la Cámara y miembro de la Comisión de Seguridad, Convivencia y Paz Ciudadana, me vi en la obligación de alertar sobre este complejo asunto. En todo momento garanticé la protección e integridad del niño. Jamás actué en su contra como se ha pretendido hacer ver ante la opinión pública. Soy respetuoso de la Lopnna».
Aclaró que al ventilar públicamente el caso no intentaba generar un escándalo ni mucho menos sacar provecho político. «Insisto yo pedí que se investigara para determinar responsabilidades y también con el fin de evitar que situaciones como estas vuelvan a repetirse en los colegios de nuestro municipio».
Su explicación
Al profundizar sobre la acción que aparentemente interpuso la señora Gómez en su contra, se permitió dar una explicación jurídica ya que él es abogado.
«La difamación se encuentra establecida en el artículo 442 del Código Penal. Es un delito que afecta el honor y reputación de una persona. Si se está frente a un hecho difamatorio el agraviado debe presentar una acusación privada ante un juez».
Subrayó que es imposible hablar de instigación al odio porque no hay configuración alguna de tal delito, «por el contrario yo como edil y también como ciudadano promuevo la paz, la convivencia ciudadana, en concordancia con la Constitución, las leyes y las ordenanzas que regulan la materia, en el cual el Estado, la familia y los funcionarios públicos tenemos una corresponsabilidad».
«Lamento que hayan pretendido sacar de contexto mi pronunciamiento en la Cámara Municipal y también rechazo categóricamente que intenten dañar la imagen de un servidor público como yo que he venido trabajando de manera seria para garantizar la paz y la convivencia en Carrizal», recalcó.