Organización de vivienda dice ser la propietaria de lote en Pasatiempo
La directiva de la Organización Comunitaria de Vivienda Ezequiel Zamora, niega haber invadido y causar destrozos en un terreno ubicado en el sector Pasatiempo en Carrizal, en la vía que conduce a San Diego de los Altos, donde ocurrió un incidente el pasado 24 de mayo.

Carlos Cardona, vicepresidente de la asociación, afirmó a Avance que mal los pueden tildar de invasores, “cuando nosotros somos los propietarios de más de 22 hectáreas desde el año 2001, cuando las adquirimos para desarrollar un proyecto habitacional para 264 personas, en su mayoría militares y civiles”.
Mostró a este medio de comunicación un título de propiedad y otros documentos que avalarían que son los dueños del lote. “El propietario del restaurante Pasatiempo Grill, ha intentado apoderarse de lo que nos pertenece. Esto ha sido repetitivo”.
“Hemos ido a diferentes organismos desde la primera vez que metió maquinaria, sembró plantas como café, maíz y otras especies. Él ha talado árboles, ha deforestado. Ha hecho desastres”.
Manifestó que en una oportunidad el citado ciudadano les hizo una propuesta de compra. “Él nos ofreció 110 mil dólares porque tenía un proyecto turístico para aprovechar que los clientes de su restaurant tuvieran donde divertirse con su familia. También nos dijo que iba meter allí ganado, caballos”.
“Nosotros rechazamos la propuesta porque tenemos previsto la construcción de viviendas. Además, ese no es el precio del terreno”.
25 años de espera
Cuando se le preguntó por qué aún no han concretado el plan habitacional, a pesar de que ya han pasado 25 años, contestó: “Hemos ido al Ministerio de Vivienda, la Gobernación de Miranda, a la vicepresidencia de la República cuando estaba José Vicente Rangel y Elías Jua, hasta hemos acudido a entidades bancarias y lamentablemente no henos logrado nuestra meta”.
Aclaró que la gente que llegó al lugar aquel domingo 24-M son socios de la organización. “Eran unos 12 y no 30 como dijeron. En ningún momento destruyeron matas de café”.
También desmintió el robo de herramientas. “Solo sé que había una regadera, la tomaron y la dejaron más arriba. Si se la llevaron para otro lado lo desconozco”.
Una vocera comunal apuntó que en ningún momento ellos facilitaron el acceso a las personas que estuvieron ahí aquel día, porque los mismos integrantes de la organización “por ser los dueños tienen la forma de entrar y salir ya que eso es de ellos”.